Es temprano para salir del trabajo
en la ciudad de Quito, pero Pamela junto a Alex decidieron ir a realizar unos
trámites a las tres de la tarde, justo después de almuerzo, sin embargo al
salir de su soleada oficina en dirección al ascensor, sus miradas se cruzaron
con una pícara intención, sin darle mayor importancia subieron al ascensor, y
justo después de transcurridos 3 pisos de su descenso, un apagón, muy
tradicional en estas épocas, dejó al ascensor totalmente a oscuras, y justo en
ese momento un ruido intenso se escuchó muy cercano a ellos, fue entonces que
Alex dijo:
Alex -> Crees que puedas
soltar tu…
Un tanto inquiera y tímida Pamela
respondió:
Pamela -> mmmm Si
A lo que Alex inquieto respondió:
Alex -> Espera, suelta más tu
brazo
Pamela -> ¡Aguanta no!
Pamela -> ¡ah!
Alex-> ¿Hay uno de tu lado o
solo el mío?
Pamela -> ¡Otro!
Alex -> Es el mismo
Pamela -> ¡Hay de mi lado!
¡Hay! Uno más
Alex -> Si, es el mismo
Pamela -> Encontré la punta
Alex -> La punta de…
Pamela -> si
Alex -> Pásame si puedes
Pamela -> si, aquí está
Alex -> Creo que son de esos
que se jalan y se sueltan
Pamela -> aaaaaa, mmm si ¡si!
Alex -> Ya esta
Pamela -> Yo también
Al terminar la luz del ascensor
se encendió y fue entonces cuando los dos asombrados y con un tanto de vergüenza
a causa de lo que había sucedido, ambos sonrojadas y mirando al suelo, se
despidieron para continuar con sus vidas.
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